Hoy podríamos hacer un ejercicio de imaginación. Es la hora del telediario, estamos dentro de la tele y somos Zapatero. De la misma manera que los espectadores le vemos desde fuera, él podría contemplar, como si fuera una película, la vida de los ciudadanos que a esa hora contemplan su discurso en el Congreso de los Diputados a punto de empezar a comer. A buen seguro, este sería el resultado...
Próximamente, podremos hacer este mismo ejercicio de imaginación, cuando estos sufridos espectadores contemplen a la misma hora, en esa misma tele, la figura de los reyes, hijos, hermanos, sobrinos, nietos y demás familia borbónica navegando en un yate o correteando por las costas de Palma....
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